El gato común en Europa.
El gato Europeo es comunmente mal llamado “gato callejero”. Este es uno de los motivos por los que la raza es poco conocida y pocos son los que saben que están provistos de su propio estándar de raza, reconocido por la FIFe.
Es el homólogo del British Shorthair en Gran Bretaña y del American Shorthair en los Estados Unidos, y deriva del gato doméstico común, de ahí que a los gatos callejeros también se los catalogue como gatos Europeos.
El gato Europeo es un gato de talla mediana aunque algunos ejemplares machos pueden llegar a alcanzar los 8kg.
Su cabeza es ancha, redondeada y con unos carrillos bien marcados y rellenos. Las orejas se presentan redondeadas en la punta, bien separadas y erguidas. Y los ojos pueden ser algo oblicuos, con un color bien definido y en armonía con el pelo.
El Europeo es un gato activo y muy vivaracho pero a la vez, tranquilo y dulce, muy cariñoso: te estará esperando junto a la puerta cuando llegues a casa, te acompañará mientras preparas la comida o hará guardia mientras te aseas.
Su cuerpo es alargado, robusto y fuerte. Los pies son redondeados y suaves y la cola suele ser bastante ancha aunque se va afinando hacia la punta.
El pelo de un gato Europeo es corto y no requiere demasiados cuidados. Con un cepillado semanal será suficiene, aunque cabe decir que en el periodo de muda habrá que cepillarlo a diario. Todos los colores están aceptados excepto el chocolate, el lilac y el colourpoint.
El gato Europeo es agradable como compañero de piso y está dotado de una buena capacidad de adaptación por lo que si os mudáis de piso no sufrirá tanto estrés como otras razas. Es buen cazador, y si tiene la posibilidad de salir al exterior dará extensos paseos y largas siestas bajo el sol.

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