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Perro Burmilla.

Burmilla

Un Burmese plateado.

Este gato procedente de Gran Bretaña fue creado a principio de los años 80, por lo que se considera una raza joven. Para llegar a él, se utilizaron cruces entre Persas Chinchilla (esto es, con el pelo de color blanco plata y las puntas negras, lo que llamamos “tipping”) y Burmeses Lilac (beige rosa pálido) y de ahí fue, precisamente, de donde adquirió su nombre, que no es más que la unión de las palabras Burmese y Chinchilla.

El Burmilla es un gato de talla mediana, de entre 4 y 7kg. aproximadamente, de tipo “foreign” o “extranjero”, lo que significa que es una raza de osamenta fina, longilínea y elegante.

Lo que más destaca de la parte superior de su cuerpo son, sin duda, los ojos. Enmarcados dentro de una cabeza redondeada y de tamaño mediano, con unos pómulos rellenos, los ojos se muestran grandes, separados y algo oblicuos. Se encuentran delimitados por una esfera de color negro que los hace parecer incluso saltones (aunque no lo son). Suelen ser de color verde pero también se presentan en ámbar.

En cuanto a las orejas son medianas y redondeadas en la punta, aunque no tanto como en otras razas. El cuerpo, aunque de aspecto general es esbelto, es también algo compacto, con una musculatura bien desarrollada y las patas traseras algo más largas que las delanteras. La cola se va afinando hacia la punta.

El Burmilla es un gato tranquilo como el Persa pero que al vez sabe sacar la energía del Burmese si es necesario.

Su pelo es corto, fino y lustroso. El color, como ya hemos comentado es el típico tipping, con una base plateada o en ocasiones dorada (en este caso la punta del pelo es marrón, azul, chocolate, lilac, rojo, etcétera). Suele presentar la espalda de un tono más oscuro que el vientre.

El Burmilla es un gato un tanto parlanchín, muy agradable para la convivencia , cariñoso y dulce.

Autor: Deborah Heredia - 23 Julio 2009 - En Razas de Gatos

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